Imagen corporativa: el gran éxito de las empresas

Te explicamos brevemente su concepto, características, tipos y finalidad.


La imagen corporativa es sumamente importante en el proceso de creación y posicionamiento de una empresa. Esta comprende un conjunto de elementos que, al trabajarse entre sí, brindan relevancia en el competitivo mundo laboral. Ahora bien, ¿qué significa? La imagen corporativa son todas aquellas creencias, sensaciones y juicios que tiene el público sobre una marca, establecidas a partir de los servicios, los productos y la comunicación que la misma ofrece.


Debido al valor que la imagen corporativa representa, su óptimo desarrollo recae en cada uno de los integrantes de la empresa. Aún así, la dirección, el departamento de recursos humanos, las relaciones públicas, el servicio al cliente y el departamento de mercado, son grandes responsables de su comportamiento y éxito.


Dentro de su contexto, existen cuatro tipos de imagen corporativa. Estas se clasifican en:

  1. Objetiva. Imagen que la empresa tiene como propósito.

  2. Subjetiva. Imagen que tienen los empleados de la empresa.

  3. Difundida. Imagen que se difunde a través de servicios y productos.

  4. Percibida. Imagen que tienen los consumidores y el público de la empresa.


La imagen corporativa requiere de lograr objetivos específicos para cumplir su meta final. No son espontáneos ni sorpresivos. Hay que tener presente cada uno de ellos para que se genere afinidad con la empresa, aumente su valor, se logre recordación de marca, brinde credibilidad y cautive al público determinado.


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